Fuente: BBC
La momia de Hatshepsut, la poderosa faraona del antiguo Egipto, no reposaba en ninguna de las tumbas construidas en su honor en el Valle de los Reyes.
La momia de 3.400 años yació durante años olvidada y anónima en los sótanos del Museo Egipcio de El Cairo.
Ahora, los egiptólogos afirman que han logrado identificar positivamente el cuerpo momificado de la faraona, la soberana más famosa de Egipto.
Según el jefe de antigüedades del Museo de El Cairo, Zahi Hawass, "se trata del descubrimiento arqueológico más importante encontrado en Egipto desde el hallazgo de la tumba de Tutankamón, en 1922".
Los arqueólogos esperan que la momia faraónica desvele los misterios que han rodeado a su muerte y su subsiguiente desaparición.
En el estudio participó un equipo internacional de científicos encargado de verificar la identidad de la momia en un laboratorio de ADN instalado para ese propósito cerca del museo.
La evidencia más importante que llevó al hallazgo fue un hueco entre los dientes de la momia.
Los arqueólogos dicen que el hueco cuadra perfectamente con un molar hallado dentro de un vaso funerario grabado con el nombre de Hatshepsut.
Según historiadores este personaje tenía mucho carisma y poder. No le correspondía gobernar y sin embargo se impuso sobre su hermano Tutmosis II, y sobre el heredero legítimo al trono, Tutmosis III.
Para lograrlo, Hatshepsut se vistió como hombre y se puso barba postiza para autoproclamarse como "faraón de Egipto".
Su poder se extendió por todo Egipto y alcanzó un reinado próspero. Fue además una constructora prolífica del antiguo Egipto, ya que comisionó cientos de proyectos arquitectónicos.
Su templo funerario cerca del Valle de los Reyes, en el alto Egipto, es uno de los monumentos más famosos.
Pero después de su muerte su memoria fue perseguida, al parecer por venganza de Tutmosis III. Luego, los posteriores faraones omitieron su nombre y legado de los registros históricos
Los monumentos en su honor fueron destruidos y su momia fue retirada de su tumba, lo que rodeó a su muerte de misterio para todos los investigadores de los tiempos modernos.
En 1903 Howard Carter descubrió dos momias en la tumba 60 del Valle de los Reyes.
Este ha sido uno de los hallazgos arqueológicos más desconcertantes ya que había dos momias de mujeres no identificadas.
Tres años después se logró identificar a Sit-ra, la nodriza de Hatshepsut, pero la otra momia fue puesta en los sótanos del museo de El Cairo y abandonada hasta 1990.
Desde entonces se especuló que podría ser la faraona por que su brazo izquierdo estaba doblado en una posición que caracterizaba a los entierros reales.
También llevaba una máscara de madera, posiblemente, dicen los arqueólogos, para poder colocar la barba falsa.
Algunos expertos, sin embargo, no se fían de la tecnología de ADN para identificar a la reina. Dicen que se necesitan más muestras de ADN de otros individuos de la misma familia para hacer una comparación genética.
Por ahora ya se comparó el ADN de esta momia con Nefertari, la abuela de Hatshepsut.
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miércoles, julio 11, 2007
martes, noviembre 07, 2006
La Nueva Nacionalidad de Colón
Fuente: BBC
Los habitantes de un pueblo en el sur de Portugal llamado Cuba, están convencidos de que Cristóbal Colón nació allí. De hecho la semana anterior inauguraron una estatua en su honor.
Los cubanos portugueses creen que Colón era el hijo ilegitimo del Duque Fernando de Beja, y que su madre era Isabel Gonsalves Zarco, hija de un navegante portugués de origen judío.
Algunos habitantes del pueblo recuerdan que a comienzos del siglo pasado todavía había gente que decía que Colón había sido bautizado en la iglesia de Cuba.
Según algunos historiadores portugueses, Colón en verdad se llamaba Salvador Fernandez Zarco.
La razón por la que se habría cambiado el nombre y se habría hecho pasar por genovés habría sido para recibir el apoyo de los reyes españoles, que por entonces eran enemigos de la corona portuguesa.
Los historiadores creen que Colón era un doble agente que trabajaba para el Rey Juan II de Portugal y para los reyes de España.
Algunos se preguntan por qué, si Colón supuestamente dejó Génova cuando tenía 24 años, no escribió ninguna carta en genovés, ya que cuando lo hacía utilizaba el castellano o el portugués.
También preguntan con suspicacia por qué no nombró a ninguno de los lugares que descubrió con nombres italianos, como si lo hizo en español y portugués.
Colón también le habría escondido su verdadera identidad al Rey Juan II porque éste odiaba a su supuesto padre, el Duque Fernando de Beja, a quien había ordenado matarlo.
El origen noble de Colón explicaría también, según los historiadores, cómo Colón pudo casarse con una aristócrata, hija del gobernador de Madeira, en 1479.
Barcelona es otra ciudad que reclama ser la cuna del descubridor de América.
La polémica sobre su lugar de nacimiento se suman a la ya existente sobre el lugar donde descansan sus restos.
Los habitantes de un pueblo en el sur de Portugal llamado Cuba, están convencidos de que Cristóbal Colón nació allí. De hecho la semana anterior inauguraron una estatua en su honor.
Los cubanos portugueses creen que Colón era el hijo ilegitimo del Duque Fernando de Beja, y que su madre era Isabel Gonsalves Zarco, hija de un navegante portugués de origen judío.
Algunos habitantes del pueblo recuerdan que a comienzos del siglo pasado todavía había gente que decía que Colón había sido bautizado en la iglesia de Cuba.
Según algunos historiadores portugueses, Colón en verdad se llamaba Salvador Fernandez Zarco.
La razón por la que se habría cambiado el nombre y se habría hecho pasar por genovés habría sido para recibir el apoyo de los reyes españoles, que por entonces eran enemigos de la corona portuguesa.
Los historiadores creen que Colón era un doble agente que trabajaba para el Rey Juan II de Portugal y para los reyes de España.
Algunos se preguntan por qué, si Colón supuestamente dejó Génova cuando tenía 24 años, no escribió ninguna carta en genovés, ya que cuando lo hacía utilizaba el castellano o el portugués.
También preguntan con suspicacia por qué no nombró a ninguno de los lugares que descubrió con nombres italianos, como si lo hizo en español y portugués.
Colón también le habría escondido su verdadera identidad al Rey Juan II porque éste odiaba a su supuesto padre, el Duque Fernando de Beja, a quien había ordenado matarlo.
El origen noble de Colón explicaría también, según los historiadores, cómo Colón pudo casarse con una aristócrata, hija del gobernador de Madeira, en 1479.
Barcelona es otra ciudad que reclama ser la cuna del descubridor de América.
La polémica sobre su lugar de nacimiento se suman a la ya existente sobre el lugar donde descansan sus restos.
jueves, octubre 12, 2006
La Sensibilidad de Hitler
La semana anterior se llevó a cabo en el sur de Inglaterra una millonaria subasta de varias acuarelas de Adolf Hitler, pintadas cuando servía en el Ejército alemán durante la Primera Guerra Mundial y luego ocultas por más de 60 años.
Aunque suene extraño, el tirano y genocida tenía un lado sensible el cual trató de cultivarlo en la pintura.
La mayor venta de obras de Hitler en muchos años, atrajo coleccionistas de Rusia, Estados Unidos y Sudáfrica, a pesar de las dudas sobre si era adecuado subastar obras del artífice del Holocausto.
Las pinturas de Hitler de escenas rurales en la frontera de Bélgica y Francia fueron ofrecidas a Jefferys después de que la casa subastara una acuarela por 10.000 dólares en noviembre de 2005.
Una anciana en Bélgica, que quiso permanecer en el anonimato, se comunicó con la compañía y ofreció la venta de 21 obras que habían sido halladas en los 80 en un ático de una casa cercana a Huy.
Dos refugiados de Francia, que aparentemente volvían a su casa, habían dejado una caja sellada allí en 1919, un año después del fin de la guerra, con las acuarelas dentro.
Las obras llevan la firma AH y Adolf Hitler. Hitler había pasado "períodos de descanso" cerca de Le Quesnoy en los inviernos de 1917 y 1918, según un historiador al que se pidió que viera la procedencia de las pinturas.
Un especialista en arte concluyó en 1986 que las firmas parecían auténticas, aunque el patrón de las pinturas no era tan alto como anteriores obras de Hitler, quizás debido al material y a las condiciones psicológicas.
El dirigente nazi mostró su talento artístico en Austria, cuando era niño, y quiso ser artista. Fue rechazado en dos ocasiones por la Academia de Bellas Artes de Viena. A pesar de su fracaso, decidió quedarse en Viena, viviendo de la venta de sus pinturas con grandes dificultades económicas, para seguir pintando y presentarse a un segundo examen de ingreso, que no llegó a realizar nunca.
Hitler fue un mal estudiante en el colegio que siempre mostró interés por el dibujo, dilapidando cientos de horas leyendo novelas de aventuras.
Las riñas con su padre eran continuas. Alois, con 63 años, se sentía desesperado ante la pereza e indisciplina de su hijo. Adolf Hitler recordaba de la siguiente manera la discusión con su padre cuando le propuso abandonar la escuela para dedicarse a los estudios artísticos: “Mi padre se quedó atónito. Asombrado, exclamó:
-¿Un pintor?, ¿un artista…?
Pensó que estaba loco o que no había oído correctamente mis palabras o, quizás, que las había malinterpretado. Pero cuando le expliqué mis ideas y lo serio de mi decisión se opuso con la tenaz determinación que le caracterizaba.
-¡Artista! No, mientras yo viva, ¡nunca!”
El Fuhrer perdió a su padre dos años después. Tras la muerte de su progenitor, sus estudios fueron de mal en peor, dedicándose a dibujar planos para la remodelación urbanística de Linz y pintando acuarelas y postales que le reportaron ingresos cuando dejó de percibir su pensión paterna.
Es una verdadera lástima para la humanidad que lo hubieran rechazado en la academia de Bellas Artes.
Aunque suene extraño, el tirano y genocida tenía un lado sensible el cual trató de cultivarlo en la pintura.
La mayor venta de obras de Hitler en muchos años, atrajo coleccionistas de Rusia, Estados Unidos y Sudáfrica, a pesar de las dudas sobre si era adecuado subastar obras del artífice del Holocausto.
Las pinturas de Hitler de escenas rurales en la frontera de Bélgica y Francia fueron ofrecidas a Jefferys después de que la casa subastara una acuarela por 10.000 dólares en noviembre de 2005.
Una anciana en Bélgica, que quiso permanecer en el anonimato, se comunicó con la compañía y ofreció la venta de 21 obras que habían sido halladas en los 80 en un ático de una casa cercana a Huy.
Dos refugiados de Francia, que aparentemente volvían a su casa, habían dejado una caja sellada allí en 1919, un año después del fin de la guerra, con las acuarelas dentro.
Las obras llevan la firma AH y Adolf Hitler. Hitler había pasado "períodos de descanso" cerca de Le Quesnoy en los inviernos de 1917 y 1918, según un historiador al que se pidió que viera la procedencia de las pinturas.
Un especialista en arte concluyó en 1986 que las firmas parecían auténticas, aunque el patrón de las pinturas no era tan alto como anteriores obras de Hitler, quizás debido al material y a las condiciones psicológicas.
El dirigente nazi mostró su talento artístico en Austria, cuando era niño, y quiso ser artista. Fue rechazado en dos ocasiones por la Academia de Bellas Artes de Viena. A pesar de su fracaso, decidió quedarse en Viena, viviendo de la venta de sus pinturas con grandes dificultades económicas, para seguir pintando y presentarse a un segundo examen de ingreso, que no llegó a realizar nunca.
Hitler fue un mal estudiante en el colegio que siempre mostró interés por el dibujo, dilapidando cientos de horas leyendo novelas de aventuras.
Las riñas con su padre eran continuas. Alois, con 63 años, se sentía desesperado ante la pereza e indisciplina de su hijo. Adolf Hitler recordaba de la siguiente manera la discusión con su padre cuando le propuso abandonar la escuela para dedicarse a los estudios artísticos: “Mi padre se quedó atónito. Asombrado, exclamó:
-¿Un pintor?, ¿un artista…?
Pensó que estaba loco o que no había oído correctamente mis palabras o, quizás, que las había malinterpretado. Pero cuando le expliqué mis ideas y lo serio de mi decisión se opuso con la tenaz determinación que le caracterizaba.
-¡Artista! No, mientras yo viva, ¡nunca!”
El Fuhrer perdió a su padre dos años después. Tras la muerte de su progenitor, sus estudios fueron de mal en peor, dedicándose a dibujar planos para la remodelación urbanística de Linz y pintando acuarelas y postales que le reportaron ingresos cuando dejó de percibir su pensión paterna.
Es una verdadera lástima para la humanidad que lo hubieran rechazado en la academia de Bellas Artes.
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